El pasado 8 de abril de 2026, las socias de la Asociación Pro Obras Sociales de la Justicia tuvieron el privilegio de visitar el Hogar de las Hermanitas de los Pobres, ubicado en el barrio San Bernardo de Bogotá, un lugar que, desde hace décadas, se ha convertido en refugio de dignidad y amor para quienes más lo necesitan.
El motivo principal de la visita fue la entrega de una cerca eléctrica que rodeará la totalidad del hogar, una obra impulsada ante la creciente situación de inseguridad que venía afectando a la institución, la cual había sido víctima reiterada de hurtos. Con esta donación, la Asociación buscó no solo proteger las instalaciones, sino también brindar mayor tranquilidad a quienes allí habitan y a quienes, con vocación de servicio, los cuidan cada día.
En el hogar residen actualmente 36 adultos mayores, hombres y mujeres que han encontrado en este lugar no simplemente un techo, sino una familia. Son atendidos con esmero y dedicación por 7 hermanas, cuya entrega incondicional va mucho más allá de cualquier descripción. Durante la visita, pudimos ser testigos de esa labor silenciosa pero profundamente humana: las hermanas conocen por su nombre a cada uno de los residentes, saben de sus historias, sus gustos, sus alegrías y sus dolores. Los acompañan en la enfermedad, los animan en la tristeza y celebran con ellos cada pequeño momento de vida.
Recorrer los espacios del hogar fue una experiencia que tocó el corazón de todas las socias presentes. Los pasillos, aunque sencillos, transmiten calidez; los adultos mayores, aunque cargados de años, irradian una paz que solo da el saberse amados y cuidados. Algunos se acercaron a conversar, a contar anécdotas, a agradecer. Otros, desde sus sillas o sus camas, regalaron una sonrisa que valió más que mil palabras.
La entrega de la cerca eléctrica fue recibida con enorme gratitud por parte de las hermanas, quienes expresaron que este gesto representa no solo una mejora en la seguridad física del hogar, sino también un acto de solidaridad que les recuerda que no están solas en su misión.
Para la Asociación Pro Obras Sociales de la Justicia, esta visita reafirmó el sentido profundo de su trabajo: actuar con generosidad allí donde más se necesita, siendo puente entre quienes tienen la voluntad de dar y quienes tienen la necesidad de recibir. Porque cuidar a quienes cuidaron a otros es, sin duda, uno de los actos más nobles que una sociedad puede realizar.





