Hay gestos que no hacen ruido, pero cambian rutinas enteras. Gestos que alivian el día a día y devuelven un poco de tranquilidad a las familias. Con ese espíritu, la Asociación Pro Obras Sociales de la Justicia realizó la donación de un coche y una silla neurológica a dos niñas con parálisis cerebral en el barrio Santa Fe, localidad de Bosa.
Para quienes conviven con una condición neurológica, la movilidad no es un detalle menor. Es independencia. Es cuidado. Es la posibilidad de estar mejor atendidas y de transitar la vida con mayor comodidad y seguridad. Para estas dos niñas y sus familias, estos elementos significan menos barreras y más bienestar en lo cotidiano.
La entrega fue sencilla, cercana y profundamente humana. No se trató solo de entregar un equipo, sino de acompañar, de escuchar y de reconocer el esfuerzo silencioso de quienes cuidan todos los días con amor y paciencia. Porque detrás de cada necesidad hay una historia, y detrás de cada familia, una fortaleza admirable.
Desde nuestra Asociación creemos que la solidaridad se expresa en acciones concretas y estar presentes donde se nos necesita. En aportar soluciones reales que mejoren la calidad de vida y dignifiquen cada etapa, cada condición y cada historia.
Hoy reafirmamos nuestro compromiso con la inclusión, el respeto y la empatía. Porque cuando una ayuda llega a tiempo, no solo mejora un camino: también devuelve esperanza y alivio a quienes más lo necesitan.




