La distancia no debería ser un límite para aprender. Tampoco una barrera para soñar. Con esa convicción, la Asociación Pro Obras de la Justicia realizó la donación de 20 tabletas digitales, acompañadas de mouse y forro protector de pantalla, al Internado Etnoeducativo Marco Tulio Montiel Nortechón, en el municipio de Uribia, La Guajira.
Cada tableta fue pensada para durar. Para resistir el uso diario, acompañar los procesos educativos y convertirse en una herramienta real de aprendizaje. El forro protector no es un detalle menor: es una forma de garantizar una mayor vida útil y de cuidar un recurso que ahora hace parte del día a día de los estudiantes.
Esta entrega representa mucho más que tecnología. Es una puerta abierta al conocimiento, a nuevas formas de aprender y a un mundo que hoy se conecta, se explora y se construye también desde lo digital. Para los niños y jóvenes del internado, estas herramientas significan acceso, curiosidad y la posibilidad de ampliar horizontes sin salir de su territorio.
Desde nuestra Asociación creemos que apoyar la educación es una de las formas más claras de justicia social. Estar presentes en regiones como La Guajira reafirma nuestro compromiso con la equidad, el respeto por la diversidad y el fortalecimiento de las comunidades desde el conocimiento.
Hoy celebramos esta entrega como un paso más hacia una educación inclusiva y con futuro. Cuando la tecnología llega con un objetivo, el aprendizaje y las oportunidades comienzan a multiplicarse.
Cada día ratificamos nuestro compromiso con la inclusión, el respeto y la empatía. Porque cuando una ayuda llega a tiempo, no solo mejora un camino: también devuelve esperanza y alivio a quienes más lo necesitan





